Que ante los dramáticos acontecimientos, que han afectado a la joven democracia de la hermana república de Honduras, que ha visto socavada su institucionalidad democrática por aquellos que se niegan a aceptar que es posible profundizar la democracia, con la participación cada vez mayor de su pueblo a través de mecanismos de participación democráticos consensuados por la ciudadanía.
Manifestamos nuestro repudio a aquellos que retrotrayendo la historia a épocas pretéritas, pretenden con el sólo ejercicio de la fuerza imponerse por sobre la razón, rememorando en nuestra América Latina, mestiza, mulata y morena, la triste experiencia de las dictaduras que regaron sangre, dolor y muerte.
Queremos expresar nuestra solidaridad activa con el pueblo Hondureño, como así también, con nuestros hermanos y hermanas de la ICLH, Iglesia Cristiana Luterana de Honduras, ante este momento de dolor pero también de acción firme y decidida en defensa de la libertad y la verdadera democracia.
Quienes creemos en el Dios de liberación profunda y verdadera, que quiere una vida plena para sus hijos e hijas, sabemos que con la esperanza del resucitado más temprano que tarde, la justicia y la verdad se impondrán y con la oración y la solidaridad activa de cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas del mundo, estos momentos de oscurantismos cederán, dando paso a la esperanza, porque los poderosos y ambiciosos ya fueron derrotados por la luz de Jesucristo. Recordemos las palabras del evangelio que con fuerza nos conducen a la esperanza cuando afirma: “La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la dominaron.” (Juan 1,5)
Fraternalmente.
Iglesia Evangélica Luterana
Congregación San Pablo
Región del Bio-Bio, Chile

JULIO DE 2009
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