Volverán los rescatados del SEÑOR, y entrarán en Sión con cánticos de júbilo; su corona será el gozo eterno. Se llenarán de regocijo y alegría, y se apartarán de ellos el dolor y los gemidos.
Isaías 51, 1 NVI
Lectura bíblica
¡Qué hermosos son, sobre los montes, los pies del que trae buenas nuevas; del que proclama la*paz, del que anuncia buenas noticias, del que proclama la*salvación, del que dice a Sión: «Tu Dios reina»!
Me siento cerca de ti Jesús, encontrar la puertas cerradas y el corazón también de la gente de Belén, no hay espacio para ti entre los que están en otra cosa. Pero se nos representa ahí a cuántos y cuántas por generaciones han conocido solo los establos de los suburbios, excluidos, marginados, criminalizados, sospechados, agredidos. Ese es el Belén duro, que hasta en nombre de la religión se toman el derecho a clausurarte el camino. Pero en esta Navidad la estrella de la esperanza de un mundo nuevo titila ante nuestra conciencia.